¿No es buenísimo que cuando cumplimos años, todas nuestras amigas nos recuerdan y aparecen en nuestras casas para desearnos un feliz cumpleaños y que cumplamos muchos más? Que cuando nos vamos de viaje, ellas intentan localizarnos, pues piensan que nos hemos perdido, o simplemente les hacemos falta… Que cuando quieren hablar con alguien, y contarles sus mayores penas, ¡nos buscan a nosotras!, pues tienen confianza y sienten que las ayudaremos.
Es agradable sentirlas presentes cuando tenemos ganas de llorar, de reír, de gozar un poco más de nuestras vidas…
Qué bueno es cuando nuestras amigas nos dicen “¡anoche pensé en ti!”, o “¡soñé contigo!”.
En realidad creemos siempre que son pocas los que son nuestras amigas, pero pensemos bien, y esa a la que ahora ni llamas, o no ves, es quizás alguien que te recuerda cada día, y que la que conociste en la fiesta pasada y ha ido contigo a las siguientes, siempre te acompaña porque te considera alguien muy especial…
¡Tenemos muchos amigos! Sólo nos hace falta volver a contarlos, y veremos que perderemos la cuenta, porque olvidamos a muchos que nos quieren MUCHO…
No hay comentarios:
Publicar un comentario